viernes, 14 de junio de 2013

La parroquia de San Antonio en Cádiz celebró a su Titular

Un total de 650 unidades del “Pan de San Antonio” fueron distribuidas, a cambio de un donativo, entre los numerosos fieles que participaron en los actos programados por la parroquia de San Antonio de Cádiz, con motivo de la festividad de su Santo Titular. Los panes fueron bendecidos en una solemne misa, que tuvo lugar a las nueve de la mañana. Los fondos recaudados serán destinados a Cáritas parroquial para asegurar el sustento de las familias más necesitadas de la feligresía.


Por la tarde, una vez finalizada la misa de las siete y media, se realizó un sencillo homenaje, a cuatros feligreses mayores de la parroquia, fundadores de la Cáritas parroquial: Dª. Carmen Carrión, Dª Antonia Guijarro, Dª Carmina Linares y D. Nicolas Maestro.


El acto fue presidido por Dª. Eloisa Campe, responsable de Cáritas parroquial, quien dirigió unas emotivas palabras de agradecimiento por la gran labor realizada por estos voluntarios, que con muy pocos medios, pero con mucha ilusión y amor, respondiendo, en tiempos muy difíciles, a la llamada que Dios les hizo, de continuar con su misión en la Tierra para “servir y amar a sus hijos más débiles”.

miércoles, 12 de junio de 2013


BIBLIOGRAFÍA DE SAN ANTONIO DE PADUA

Santo franciscano de origen portugués, sacerdote y doctor de la Iglesia. Su nombre de nacimiento era Fernando Martins; era hijo primogénito de Martín de Alfonso, caballero portugués descendiente de nobles franceses (los Bouillon), y de María Taveira.

Estudió en la escuela catedralicia, donde un tío suyo era maestrescuela; más tarde, en torno a 1210, ingresó en el monasterio de canónigos regulares de San Agustín de San Vicente de Fora, cerca de Lisboa. Allí tuvo como maestros al propio prior, Pedro, y a un hombre de amplios conocimientos como Petrus Petri. Pero su familia y amigos no aceptaron su vocación y trataron de hacerle abandonar.
Para evitar estas presiones renunció a la herencia familiar y se trasladó en 1212 al monasterio de Santa Cruz de Coimbra, importante centro de enseñanza religiosa que contaba con una gran biblioteca. En este otro lugar recibió la influencia de la escuela teológica de San Víctor (París) a través de profesores que habían estudiado allí. Tampoco en Coimbra encontró tranquilidad, pues el monasterio se vio afectado por el enfrentamiento entre el rey Alfonso II de Portugal y el papa Inocencio III: su propio prior, Juan, fue excomulgado por apoyar al primero.

Hacia 1219, fecha en que probablemente era ya sacerdote, conoció a la pequeña comunidad franciscana de Coimbra, establecida poco antes en el eremitorio de Olivais, y se sintió atraído por su modo de vida fraterno, evangélico y en pobreza. 

Cuando poco después llegaron a su monasterio restos de los primeros mártires franciscanos, muertos en Marrakech, decidió ingresar en la nueva orden, que a causa de su reciente creación aún estaba poco extendida y carecía del prestigio que alcanzaría más adelante. Fray Juan Parenti, provincial de España, presidió la sencilla ceremonia de toma de hábito franciscano (verano de 1220), en la que cambió el nombre de Fernando por el de Antonio (el eremitorio de Olivais estaba dedicado a San Antonio Abad), símbolo de su cambio de vida.
Tras un breve noviciado, e impulsado por el ejemplo de los mártires franciscanos, parece que en otoño de ese mismo año embarcó hacia Marruecos junto con otro hermano de orden, fray Felipe de Castilla, para alcanzar él mismo el martirio. Sin embargo, al poco de desembarcar enfermó de malaria; convaleciente todo el invierno, ello le obligaría a abandonar el país además de dejarle secuelas para toda la vida.

Su intención era ahora llegar a las costas españolas y desde ellas volver por tierra a Portugal, pero una tempestad llevó el barco en que viajaba hasta Sicilia. Permaneció algún tiempo en Milazzo (costa noreste de la isla), donde había una comunidad franciscana, para completar su recuperación. En junio de 1221 asistió al capítulo de su orden en Asís ("capítulo de las Esteras", que convocó a 3.000 franciscanos); allí conoció a San Francisco de Asís y decidió no regresar a Coimbra para ponerse al servicio de fray Gracián, provincial de la Romaña (circunscripción franciscana que abarcaba todo el norte de Italia).

Éste lo envió durante un año al eremitorio de Montepaolo (cerca de Forli) para que se fortaleciese antes de encomendarle alguna misión de apostolado. A mediados de 1222, ya con buena salud, predicó en la catedral de Forli (sin haber preparado previamente sus palabras, pero con gran profundidad), con ocasión de unas ordenaciones de franciscanos y dominicos.

Su provincial le nombró predicador y le encargó ejercer su ministerio por todo el norte de Italia, donde se extendía por muchos lugares el catarismo. Recorrió así, enseñando, numerosos lugares. Su labor catequética en Rímini en 1223, por ejemplo, fue difícil, pero sus exhortaciones y discusiones públicas acabaron teniendo éxito, logrando convertir entre otros a Bononillo, obispo cátaro. A finales de este año o principios de 1224 estuvo también en Bolonia, enseñando teología a otros frailes franciscanos en el convento de Santa María de la Pugliola; fue el primer maestro de la orden, recibiendo para ello el permiso de San Francisco, que le escribió una carta llamándole "mi obispo".

Hacia 1224 o 1225, sus superiores lo trasladaron al sur de Francia, donde los albigenses tenían más fuerza que en Italia. Su método para combatir la herejía consistió en llevar una vida ejemplar, en charlas con los no creyentes y en catequesis para fortalecer la fe de los cristianos. Prosiguió su enseñanza teológica en Montpellier (donde se formaban los franciscanos y dominicos que iban a predicar en la región) y Tolosa (ciudad con fuerte presencia albigense), además de ser guardián del convento de Le Puy-en-Velay (al oeste de Valence y Lyon) y, desde el capítulo de Arlés de 1225, custodio de Limoges. Como tal estableció la residencia de los franciscanos de la ciudad en una antigua ermita benedictina y fundó un convento cerca de Brieve.

A finales de 1225 participó en el sínodo de Bourges, que examinó la situación de la región. Antonio señaló a los prelados la necesidad de vivir sencillamente para dar ejemplo; el obispo de Bourges, Simón de Sully, respondió a sus palabras y aplicó en lo sucesivo la reforma de costumbres, ayudándose de franciscanos y dominicos para la evangelización de su diócesis.


La muerte de San Francisco el 3 de octubre de 1226 le obligó a viajar a Asís, como custodio de Limoges, al capítulo general que debía elegir nuevo ministro general; éste tuvo lugar el 30 de mayo de 1227, siendo elegido fray Juan Parenti. Buen conocedor de la valía de Antonio, le nombró provincial de Romaña. Muy querido por sus frailes, recorrió los lugares de su provincia donde había conventos franciscanos; uno de ellos fue Vercelli, donde predicó en la catedral con gran impacto y conoció al teólogo y canónigo regular Tomás Galo.

También por entonces debió estar durante estancias largas en Padua, donde fundó una escuela de franciscanos y comenzó a escribir una serie de sermones. Fruto de su labor fue el aumento de las misiones de predicación y la fundación de numerosos conventos. En el capítulo general de 1230, reunido con ocasión del traslado de los restos de San Francisco a su basílica de Asís, pidió a Parenti que le retirase el cargo, a causa de su mala salud.

El general aceptó su renuncia a cambio de formar parte de una comisión que debía presentar al papa Gregorio IX varias cuestiones sobre la regla franciscana que el pontífice debía estudiar y aprobar. Ante él y la curia romana predicó por entonces Antonio, siendo escuchado con entusiasmo: el papa lo llamó "Arca del Testamento". Es posible que colaborase en la redacción de la bula Quo elongati, respuesta a los problemas planteados por la orden al pontífice.

Después marchó al que sería su último destino, Padua, en la que se entregó con tal ardor que en lo sucesivo a su nombre quedaría asociado el de la ciudad, Antonio de Padua. Se instaló primero en la capilla de la Arcella, junto al convento de clarisas, pero solía predicar en el convento franciscano de Santa María, extramuros de la ciudad.

Escribió, por petición del cardenal Reinaldo dei Segni (el futuro Alejandro IV), una serie de sermones según las fiestas del año litúrgico y predicó hasta el agotamiento la Cuaresma de 1231; a sus sermones diarios asistió gran parte de la ciudad y consiguió del Consejo Mayor de la ciudad la liberación de los deudores presos por no tener medios con qué pagar sus deudas (origen del "Estatuto de San Antonio"). Poco después, el podestá Esteban Badoer le rogó que solicitase al poderoso Ezzelino IV da Romano la liberación de varios nobles paduanos que tenia prisioneros; de este modo, viajó a Verona y se entrevistó con Ezzelino, aparentemente sin éxito (unos meses después de la muerte de Antonio acabaría por ceder).

En mayo, habiendo empeorado su salud por el viaje, se retiró al cercano lugar de Camposampiero para descansar y terminar de escribir los Sermones. Pero la gente tuvo conocimiento del lugar en que estaba y acudió en masa a oírle y pedirle consejo. El viernes 13 de junio sufrió un colapso y, ante el próximo fin, pidió que le trasladasen a Padua. Así se hizo, aunque para evitar las multitudes se detuvieron en la Arcella, donde murió Antonio esa misma tarde tras recibir la extremaunción y recitar los salmos penitenciales. No tenía aún cuarenta años, y había ejercido su intensa predicación poco más de diez.

Orador sagrado, fundador de hermandades y de cofradías, teólogo y hombre de gobierno, dejó varios tratados de mística y de ascética y se publicaron todos sus sermones. Un año después de su muerte fue beatificado. Su culto, muy popular, se generalizó a partir del siglo XV. Su representación más valiosa se debe a Goya, quien lo plasmó en San Antonio de la Florida. Fue proclamado doctor de la Iglesia en el año 1946. Su fiesta se celebra el 13 de junio.



REPARTO DEL "PAN DE SAN ANTONIO". HOMENAJE A LOS FUNDADORES DE CÁRITAS PARROQUIAL.


Mañana, 13 de junio, día de San Antonio de Pádua, la parroquia de San Antonio, de Cádiz, celebrará a su Santo Titular distribuyendo el "PAN DE SAN ANTONIO", con la finalidad de recaudar fondos para cáritas, y asegurar el sustento de las familias más necesitadas de la feligresía. 


El pan se bendecirá tras la misa de las nueve de la mañana, y se distribuirá a lo largo del día. A las siete y media de la tarde, se celebrará la Santa Misa de clausura del curso pastoral. 

Al final de la Santa Misa se hará un homenaje a tres feligreses mayores, "FUNDADORES DE LA CÁRITAS PARROQUIAL".

SOBRE EL PAN DE SAN ANTONIO

           Esta obra de caridad, así la podemos llamar, fue fundada en Albuñuelas el 8 de Agosto de 1899, por el entonces sacerdote, D. Joaquín Marín Robles. Justamente un año después, de que fuera instituida en la Basílica del Santo, allí en Padua. El pan de los pobres o pan de San Antonio, se remonta a un episodio que tuvo lugar en la ciudad de Padua. Según se cuenta la leyenda, una madre, que vivía cerca de la Basílica del Santo que se estaba construyendo, dejó a su hijo de año y medio, solo en la cocina. El niño jugando se cayó dentro de una tina llena de agua. Al llegar la madre a la cocina lo encontró sin vida. Empezó a gritar y a invocar al Santo, haciéndole un voto, que si obtenía la gracia daría para los pobres tanto pan como pesaba su hijo. La gracia le fue concedida, y de esta forma se instituyó la obra de beneficencia, cuando fue instituida en Albuñuelas en el año de 1898, ya era toda una tradición en Padua.

Como podemos observar dicha tradición se extendió rápidamente como una mancha de aceite. Esta obra de caritas antoniana, consistía en recaudar dinero, para posteriormente comprar pan para la gente que no tenía posibilidades o para sufragar posibles gastos de la iglesia. Para esta obra piadosa en Albuñuelas se formo una especie de comisión, en la que tenían sus estatutos, a dicha comisión D. Luis Huelgín hizo entrega de un cuadro con la imagen del santo y del cepo para la recaudación del dinero. Esta obra del pan de San Antonio desapareció en las primeras décadas del siglo XX.


lunes, 10 de junio de 2013


TRIDUO EN HONOR A LA FESTIVIDAD DE SAN ANTONIO DE PADUA

Se informa que durante los días 11, 12, y 13 de Junio, tendrá lugar el solemne triduo en honor a San Antonio de Padua.

Durante el Triduo, se rezará el Santo Rosario a las 19.00 horas,  y se celebrará la misa a las 19:30 horas.



El Jueves 13, Festividad de San Antonio de Padua, una vez finalizada la misa de las 09.00 horas, tendrá lugar la Bendición y Distribución del "PAN DE SAN ANTONIO" (Pan del Pobre), que se prolongará durante todo el día.

A las 19.30 horas, tras el rezo del Santo Rosario, tendrá lugar la Función Principal. A su término, tendremos con los feligreses que lo deseen una jornada de convivencia (traer comida para compartir).


La gestión del Patrimonio Religioso: el caso de San Antonio

Mañana martes a las 20'00 h. se presenta en la iglesia de San Antonio todas las intervenciones que se han realizado durante este curso en materia de patrimonio.  


Una comisión creada por el padre Óscar González Esparragosa está trabajando desde el pasado mes de septiembre en la revalorización del patrimonio de la parroquia de San Antonio, atendiendo a trabajos de protección, conservación, restauración, investigación y difusión, todo ello para mejorar la gestión del patrimonio.


En la presentación se hablará de la instalación de la exposición permanente de arte sacro, coordinada por Ramón Caño e iniciada por el anterior párroco, D. Enrique Arroyo, y en la que han trabajado para su puesta en valor un equipo formado por los propios feligreses. La gran cantidad de artes suntuarias (tejidos, bordados y orfebrería) conservadas desde el s. XVII ha permitido la instalación de una rica exposición permanente de arte sacro que cuenta con diez salas que se han abierto al público desde hace unos meses.


Asimismo mediante una proyección de diapositivas Ramón Caño, explicará las intervenciones más significativas realizadas de cara a la conservación del patrimonio entre las que destaca la obra del patio en su conjunto al cual se ha dotado de unos nuevos tonos de color en paredes y arcos más propios a la época de su construcción (s. XIX). Por su parte, la restauradora Pilar Morillo ha realizado una limpieza al retablo del Señor del Patio que a partir de mañana martes se podrá ver nuevamente en su capilla después de haber estado meses en la iglesia, en el retablo de San Francisco de Paula. Además, entre Pilar Morillo y el artista Miguel Ángel García Saucedo están ultimando la realización de  dos pequeños retablos que se situarán a los lados del Señor del Patio para albergar las imágenes de San Judas y la de la Virgen de la Expectación del Parto, una talla del s. XVIII que hasta ahora se conservaba en dependencias parroquiales. Para la realización de estos retablos se han reutilizado restos que se conservaban de retablos antiguos y según éstos seguir el mismo esquema compositivo.


Junto a estas novedades también se podrá apreciar la restauración de una de las coronas de la Virgen del Patrocinio que preside la iglesia, se trata de una de las piezas más interesantes conservadas en la exposición de arte sacro. Es una presea de plata sobredorada de finales del s. XVIII que cuenta con una rica pedrería. Por este motivo, la pieza estará expuesta durante la presentación para poder ser apreciada de cerca. Es la última restauración llevada a cabo. Finalmente, Elena González hablará de la tecnología y redes sociales aplicadas a la difusión del patrimonio, poniendo como ejemplo las cartelas explicativas que se han instalado por todo el templo. 

Por último, se ha iniciado la ordenación de los archivos parroquiales de los cuales saldrán interesantes documentos para la Historia del Arte en Cádiz, un trabajo del que se encarga Francisco G. Conde Mora, doctor en Historia. Asimismo también se ha iniciado el inventario de todas las piezas conservadas en la exposición permanente de arte sacro por Lorenzo Alonso de la Sierra, doctor en Hª del Arte, y la restauradora Pilar Morillo.